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miércoles, 12 de agosto de 2009

Clases de psicología aplicada.


Admiramos la flor en el árbol, pero nada puede admirarse si primero no ha sufrido, es decir, no ha vivido el inconveniente, el problema. Y éstos son los que te enseñan, porque no sabes cuáles son tus debilidades hasta que no tienes objetivos que te retan.Si el obstáculo es un inconveniente, es el fin. Pero si el obstáculo es un escalón de una escalera, ya sabes dónde está el objetivo. Si huyes ahora, no podrás solventar el siguiente problema. Y es que cada prueba superada, se convierte en una potencia adquirida.Clase de Psicología Aplicada



Para poder sanar la mente había q hacer lo mismo que en una infección, desestructurar lo estructurado, como un quiste se desestructura.
Pero si el que piensa sobre su problema no es capaz de abrir su mente, porque ya la tiene demasiado organizada y estructuralizada, no puede hacer autoanálisis, y necesita que hagan el análisis para él (no por él). Si es PARA tí, es para que aprendas después a hacerlo. Si es POR tí, sólo querrás que alguien te diga cómo. Ésta es la base de la sociedad de consumo. Por eso somos cada vez más débiles.
Clase de Psicología Aplicada.

(Dipanjali Upasaki)

martes, 19 de mayo de 2009

No caigamos en la ignorancia


"Lo peor no es cometer un error si no tratar de justificarlo en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza e ignorancia" (Santiago Ramón y Cajal)

Todos cometemos errores, el que diga que no, que reflexione mucho, sobre la frase que encabeza este post, todos tenemos muy oído y muy dicho que de los errores se aprende, pero, ¿hasta que punto lo tenemos claro?

Muchas veces, como estamos muy acostumbrados a oír la frase "de los errores se aprende" o ha decirla, no la aceptamos y comprendemos con el significado que realmente tiene, no la hacemos nuestra con el gran aprendizaje que entraña, y acaba siendo una simple frase de consuelo en momentos dolor.

No seamos ignorantes, hagamos esta frase nuestra y aprendamos realmente de los errores, con esto no quiero decir, que haya que desanimarse, por cometer el mismo error más de una vez, incluso de dos, de tres... no pocas veces en la vida es necesario tropezar varias veces sobre la misma piedra, caer y levantarse unas cuantas más, para llevar bien aprendida la lección, pero el ignorante, no deja de caer nunca en el mismo lugar del camino, no aprende nada de esa caída, hiriéndose siempre en el mismo sitio y exactamente con la misma piedra, no permitiéndose avanzar, esperando como agua de Mayo, el día en que su edad le permita atenerse al refrán de que más sabe el diablo por viejo que por diablo, pero aferrándose a una infelicidad que no le permite avanzar como si de un disco rayado se tratase.

Todos tenemos la capacidad de aprender, todos tenemos la capacidad de seguir, todos somo seres maravillosos con fuerza para salir adelante, nosotros somos la solución, solo nosotros tenemos la oportunidad de elegir, si quedarnos esperando, sentados, lamentándonos, echando la culpa, a cualquier circunstancia, o elegir, ser la solución, buscando las vías necesarias, empezando por ser hoy lo que queremos ser, siguiendo nuestros principios, poniendo de nuestra parte, solo nosotros mismos podemos empezar por ayudarnos. No te dejes engañar, escuchando lo que quieres oír, para justificarte, lucha por lo que realmente quieres y por lo que crees que es justo para tí, tu presente y tus objetivos. Ellos no aparecerán por arte de magia, los tienes que ganar tú

(María Jort).

jueves, 14 de mayo de 2009

Sobre mi actitud





Yo, en estos días he aprendido mucho, sobre mi actitud y sobre mi forma de relacionarme con las personas, aquí estoy para explicar lo que yo pienso en este momento, que no necesariamente tiene que ser lo que piense más adelante, vosotros mismos podéis ayudarme si veis o creéis que puedo estar en un error.

Como muchos de los que pasamos por aquí, aunque algunos no hablen o lo hagan en privado, padezco una enfermedad mental llamada depresión, la mía gracias a Dios, es curable, leve o como la queráis llamar, en su momento fue profunda, desconsoladora, sufría muchísimo con todo, todo me hacia sentirme culpable no me perdonaba por nada, no lo conseguía. Todavía me queda un camino muy largo que recorrer en este aspecto y luego se, que tendré que empezar a andar en otros caminos, pero todo, no se puede abarcar y eso es lo que quiero compartir con vosotros, aquí se dan muchos consejos en poco tiempo, se enseñan muchas actitudes positivas y se dan muchas técnica o directrices para avanzar, pero no pretendemos que con esto os agobies, los caminos, que tenemos que recorren no siempre son fáciles y a veces tenemos que ir abriéndonos el paso, o incluso volver atrás porque nos hemos perdido y debemos volver al punto en el que estamos seguros para fijarnos bien por donde debemos caminar, lo que es realmente importante, es saber, que no has vuelto a quedarte por comodidad, si no para afianzar tus pasos.

Yo no en pocas ocasiones, me he encontrado con personas que tienden a querer anular mi personalidad, una personalidad fuerte y en ocasiones arrolladora, pero a la vez tan solidaria, que se olvida de si misma para darse a los demás y ahí está el error más grave que se pueda cometer, acabas por olvidarte de tus principios, de tus ilusiones, de tus sentimientos, de tus objetivos y en definitiva acabas por ser una persona infeliz, ya que no estás a gusto contigo mism@. Lo peor es que la mayoría de las veces no sabes porque, ya que estás haciendo lo que crees que debes, que es ayudar a alguien que crees que lo necesita, pero ¿realmente lo necesita? ¿es ese el tipo de ayuda que necesita?.

También hay otra parte, las personas que se supone te están ayudando, hay que aprender a valorar la ayuda que se necesita y cuando. No siempre la ayuda que se recibe es la más adecuada, y tampoco ayudamos a las personas que cometen el error en su forma de hacerlo, estando agradecidos simplemente por el esfuerzo o por lo que creemos que es un esfuerzo, tenemos que tener en cuenta, que en ocasiones y repito, en ocasiones, no siempre los que se acercan a ayudarnos lo hacen con la intención de ayudarnos a nosotros si no de ayudarse a ellos mismos y alimentar su ego con ello, no debemos caer en las redes de estas personas, pueden ser muy perjudiciales, para nuestro estado anímico y para nuestro desarrollo personal. Lo que quiero decir con que no les ayudamos con nuestro agradecimiento, es que a veces la mejor ayuda, es no ayudar y dar la oportunidad a las personas de darse cuenta de que ellos pueden por si mismos, enseñar que la ayuda se pide, y que hay que aprender a concretar cuando se pide esta.

Sobre la actitud, me parece muy importante no lamentarse en demasía, todos tenemos derecho a quejarnos, pero cuando el quejido se hace demasiado extenso, el dolor se torna más grande, tenemos que hacer lo posible, por mirar lo positivo, pero nunca de cara a la galería, tenemos que sentirlo realmente así, si no, no estaremos haciendo nada por nosotros mismos, estaremos cayendo en el auto engaño y por tanto en la infelicidad inconsciente. Para estar a gusto contigo mism@, te tienes que preocupar realmente por eso y no por nada más, pero tomar la decisión firmemente, no es fácil pero una vez tomada la decisión, es tan grato lo que se siente, que no puedes parar.

Por último quería decir, que si durante algún consejo de los que se dan en este blog, sobre todo por parte de los profesionales como Charan Diaz, del cual he colgado un vídeo al principio de este post, que los que me conocéis ya habréis visto en varias ocasiones, o de muchos otros de actitud positiva, o algún documental, entrada o lo que sea, os sentís ofendidos, ponéis excusas o pensáis si claro que fácil, es que esto, lo otro o lo de más allá, es que es algo en lo que tenéis que trabajar seriamente, como bien dice el refrán, las verdades ofenden, todos sabemos en nuestro interior en que fallamos, en lo que tenemos que cambiar y en que tenemos que trabajar más, ofendernos, excusarnos o incluso sentirnos culpables, solo nos sirve para frenar nuestro crecimiento personal. Creo que esta última parte es la más difícil de todas.

(María Jort)